En Colombia, la gestión de residuos sólidos en edificios y conjuntos residenciales ha dejado de ser una simple opción de conciencia ambiental para convertirse en un imperativo legal y administrativo. La concentración masiva de personas en unidades privadas genera una presión significativa sobre el servicio público de aseo, y es aquí donde la figura de la Propiedad Horizontal (PH) adquiere un rol protagonista. Implementar un sistema de reciclaje eficiente no solo mejora la convivencia y la estética de la copropiedad, sino que también protege al administrador y al consejo de administración de sanciones económicas severas.
Aunque la Ley 675 de 2001 es la base de la administración en edificios, la regulación sobre reciclaje se complementa con normativas específicas que todo administrador debe conocer. El Decreto 1077 de 2015 y la Resolución 2184 de 2019 establecen las directrices claras sobre cómo se deben gestionar los residuos en el país.
Bajo la Ley 675, el administrador tiene el deber de cuidar las zonas comunes, lo que incluye el cuarto de basuras o SHUT. Si este espacio no cumple con las condiciones sanitarias o si la copropiedad no realiza la separación en la fuente, se pueden incurrir en faltas que derivan en el famoso "Comparendo Ambiental". Además, el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) de cada municipio obliga a que las grandes unidades generadoras (como los edificios) tengan protocolos claros de aprovechamiento.
Desde el 1 de enero de 2021, rige en todo el territorio nacional un código unificado de colores para la separación de residuos. Es responsabilidad de la administración asegurar que los residentes lo conozcan y lo apliquen:
La implementación de estos colores en las áreas comunes es el primer paso para una gestión exitosa. Sin embargo, el reto más grande no es comprar los contenedores, sino lograr que el copropietario deposite la basura en el lugar correcto.
Muchos consejos de administración ven el reciclaje como un gasto, cuando en realidad es una oportunidad de ahorro. En Colombia, el esquema tarifario de aseo contempla beneficios para las copropiedades que logran reducir la cantidad de toneladas de residuos no aprovechables enviadas al relleno sanitario. Si un edificio cuenta con una alianza sólida con asociaciones de recicladores de oficio, puede solicitar el pesaje de su material aprovechable y, eventualmente, ver reflejada una disminución en el componente de recolección y transporte de la factura de aseo.
Además, la venta de ciertos materiales (como el cartón y el vidrio) puede generar un fondo pequeño para proyectos de sostenibilidad dentro de la misma copropiedad, incentivando a los residentes a participar activamente.
Para que un programa de reciclaje sea sostenible en el tiempo, recomendamos seguir esta estructura:
Uno de los mayores obstáculos para el reciclaje en la PH es la falta de comunicación efectiva. Aquí es donde el software de administración de edificios, como ComunidadFeliz.co, se vuelve indispensable. La plataforma permite:
El principal desafío suele ser la resistencia al cambio. Algunos residentes pueden considerar molesto tener tres recipientes en casa. La clave está en la empatía y la educación. Explique no solo el beneficio ambiental, sino el riesgo de multas que afectarían el presupuesto común y, por ende, podrían derivar en un aumento de la cuota de administración.
Otro problema frecuente es el manejo de residuos especiales (pilas, bombillas, electrodomésticos). Para esto, el administrador debe programar jornadas de recolección especial semestrales, informando a través de la plataforma de ComunidadFeliz para asegurar una alta participación.
El reciclaje en la propiedad horizontal en Colombia no es solo una tendencia verde, es una gestión administrativa eficiente bajo la normativa de la Ley 675. Un administrador que lidera proyectos de sostenibilidad demuestra profesionalismo y visión de futuro. Con el apoyo de herramientas tecnológicas como ComunidadFeliz, transformar su edificio en un modelo de gestión de residuos es más sencillo, transparente y efectivo. Empiece hoy a clasificar, educar y ahorrar.