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Ajuste salarial y servicios de calidad: El gran reto de las PH para este 2026

El inicio de 2026 plantea un desafío financiero sin precedentes para la propiedad horizontal en Colombia. Mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) proyectado para el cierre de 2025 se sitúa entre el 5,3% y el 5,8%, los presupuestos de edificios y conjuntos residenciales enfrentan una presión mucho mayor. Este reporte analiza cómo el incremento del salario mínimo y las reformas laborales golpean directamente la estructura de costos de las copropiedades, obligando a ajustes en las expensas comunes que podrían superar el 20% o incluso el 30% en casos con vigilancia privada.  

El descalce financiero: IPC vs. Costos Operativos Reales

Históricamente, muchos copropietarios esperan que la cuota de administración se incremente solo en función de la inflación (IPC). Sin embargo, para 2026, utilizar este indicador como único referente generaría un déficit presupuestal inmediato.  

La razón es técnica: entre el 60% y el 70% del presupuesto de una propiedad horizontal se destina a cubrir servicios que dependen estrictamente del costo de la mano de obra, como la vigilancia, el aseo y el mantenimiento. Dado que el incremento ponderado del ingreso mínimo (salario base más auxilio de transporte) para 2026 fue fijado en un 23,7%, el costo de operación del inmueble se aleja drásticamente del promedio de inflación del país.  

Composición del incremento en la cuota

Para entender el impacto en el recibo mensual, es necesario desglosar cómo se traslada el costo laboral a la copropiedad:

  • Aumento del Salario Base: Un incremento nominal del 23%.  
  • Aumento del Auxilio de Transporte: Un ajuste del 24,54%.  
  • Carga Prestacional: El incremento del salario mínimo tiene un efecto multiplicador sobre primas, cesantías, seguridad social y parafiscales, elevando el costo real de cada trabajador por encima de los 2,9 millones de pesos mensuales para las empresas de servicios.  

Vigilancia privada: El motor del aumento presupuestal

El servicio de seguridad es el rubro más sensible y costoso en el presupuesto de un conjunto residencial. En 2026, este servicio experimenta un incremento compuesto que supera el porcentaje del salario mínimo debido a la convergencia de tres factores legales:  

  1. Ajuste de Tarifas de la Supervigilancia: Las tarifas mínimas reguladas pasaron de 9,53 SMMLV en 2025 a 9,77 SMMLV desde finales de diciembre, con escalamientos adicionales programados para julio de 2026 hasta alcanzar los 10,21 SMMLV.  
  2. Reducción de la Jornada Laboral: La jornada máxima legal se reduce de 44 a 42 horas semanales a partir del 15 de julio de 2026. Para mantener una cobertura de 24 horas, las empresas deben contratar más personal o pagar más horas extras, costo que se traslada directamente a la factura de administración.  
  3. Nuevos Recargos Nocturnos y Dominicales: La jornada nocturna ahora comienza a las 7:00 p.m. (dos horas antes que en años previos) y el recargo dominical sube al 90% en julio de 2026.  

En conjunto, estos factores implican que el rubro de vigilancia en la cuota de administración puede tener un aumento real acumulado del 31,77% entre el inicio y el cierre del año.  

Aseo, mantenimiento y otros servicios

Aunque con menos intensidad que la vigilancia, los servicios de aseo y mantenimiento de áreas comunes (ascensores, bombas, zonas verdes) también reflejan el impacto salarial.

  • Personal de Aseo: Al ser intensivo en mano de obra, estos contratos se ajustan automáticamente con el aumento ponderado del 23,7%.  
  • Mantenimientos Técnicos: Los honorarios de técnicos especializados y el costo de repuestos (afectados por la logística y el transporte) presionan al alza los rubros de conservación del inmueble.  

El marco legal: ¿Existe un tope para el aumento?

Es un mito común entre residentes que la ley prohíbe aumentos superiores al IPC o al salario mínimo. La Ley 675 de 2001 es clara al respecto:

  • No existen topes fijos: La ley no establece un porcentaje máximo de incremento anual.  
  • Suficiencia presupuestal: El artículo 38 determina que la cuota debe ser la necesaria para cubrir las "expensas comunes necesarias" para la existencia, seguridad y conservación de los bienes comunes.  
  • Soberanía de la Asamblea: Es la Asamblea General de Copropietarios la que tiene la competencia exclusiva para aprobar el presupuesto. Si los costos legales (como la vigilancia regulada) suben un 30%, la Asamblea tiene la obligación de ajustar la cuota para evitar un déficit que comprometa la seguridad o genere multas por incumplimiento de contratos.  

Conclusiones para la gestión administrativa

El escenario de 2026 obliga a las administraciones y consejos a realizar un ejercicio de comunicación transparente. No se trata de una decisión arbitraria, sino de una respuesta técnica a un cambio estructural en los costos laborales del país.  

Para mitigar el golpe en el bolsillo de los residentes, expertos sugieren evaluar:

  1. Tecnología de Seguridad: Implementar sistemas híbridos o porterías virtuales que puedan reducir la dependencia de la vigilancia física en ciertos horarios, logrando ahorros operativos significativos.  
  2. Eficiencia en Zonas Comunes: Optimizar el consumo de energía y agua en áreas comunes para compensar parte del alza en los servicios de personal.  
  3. Planeación de Cartera: Ante el riesgo de mora por cuotas más altas, es vital fortalecer los procesos de recaudo y ofrecer facilidades de pago para mantener la liquidez de la copropiedad.  

En resumen, el aumento de la administración en 2026 no es solo un ajuste contable; es el costo necesario para garantizar que el patrimonio de los propietarios siga estando seguro y bien conservado bajo las nuevas reglas de juego laborales en Colombia.  

Acerca de Comunidad Feliz

Comunidad Feliz es un software para la administración de edificios y conjuntos que permite gestionar las cuotas de administración, comunicación y procesos clave desde una plataforma web y una app móvil.

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